2007/2026 : Bernard le laboureur d’Istres revisited…
« Cela fait 26 ans que je suis à Istres. Au début, j’ai beaucoup appris dans les coulisses, aux côtés de Robert Margé et Luc Jalabert. Mais le virage a été 2007, date à laquelle j’ai pris la direction des arènes ».
En juin 2024, «Bernard le laboureur d’Istres» évoquait le travail d’empresa de Bernard Carbuccia.
En juin 2026, pour rendre hommage à ce qu’en dix-neuf ans il a fait des arènes d’Istres, il m’a simplement suffit de quelque peu reprendre l’article en le mettant à l’imparfait.
« Travaillez, prenez de la peine.
C’est le fonds qui manque le moins… »
A peine la moisson terminée.
Bernard bêchait.
Creusait.
Travaillait.
Comme un qui connait sa terre.
Bernard le laboureur pensait déjà à ce qu’il serait bon de faire.
Pour que la récolte de l’année à venir.
Soit plus belle encore.
Conviendrait-il de sarcler autrement ?
D’amender différemment la terre ?
De piocher à d’autres endroits ?
Conviendrait-il d’essayer de nouvelles semences ?
« Remuez votre champ dès qu’on aura fait l’Oût.
Creusez, fouillez, bêchez ;
Ne laissez nulle place
Où la main ne passe et repasse ».
Dans ses nuits de peu de sommeil, Bernard le laboureur réfléchissait.
A ces épis noirs ou roux dont les épillets sont des cornes.
Seront-ils d’orge, d’avoine ou de seigle ?
Seront-ils tendres ou épineux à leurs mains ?
Dans ses nuits de peu de sommeil, il réfléchissait aussi.
A ceux qui les faucheront.
Devront-ils être des maitres de la fenaison ?
Ou des jeunes pousses de blé en herbe ?
Sur son carnet, Bernard le laboureur avait noté.
Comment mieux régler la charrue pour tirer des sillons plus droits.
Comment donner plus de grain à moudre au meunier.
Et à la farine une espérance de bon pain.
Sur son carnet, Bernard le laboureur avait noté.
Le danger des intempérances de certitude.
Le risque de se tromper.
Et la foudre qu’engendrerait l’échec.
Sur son carnet, il avait aussi noté les chiffres.
De la difficile contingence d’un ordre économique.
Qui exige de faire beaucoup.
Avec peu.
Pour pouvoir régler rubis sur l’ongle.
Avec les uns comme avec les autres.
Ce qui sera convenu d’un simple apretón de manos.
Dans les halles au grain du campo ou des despachos.
Et même s’Il savait que l’expérience.
Des étés précédents
Le guiderait.
Dans le choix de ce que qu’il ferait l’été prochain.
Pour faire lever les tendidos.
Quand de la porte du toril sortiront les fruits de son travail
Et faire applaudir à tout rompre.
Ceux qui seront là pour les tuer.
A peine la moisson terminée.
Bernard bêchait.
Creusait.
Travaillait.
Secret.
Mais l’esprit aiguisé comme la lame d’une faux.
Inquiet.
Mais sachant interpréter la couleur des nuages.
Ainsi allait.
Ainsi agissait.
Ainsi pensait.
Bernard le laboureur qui, d’une pâture a su faire un champ de gloire.
Je suis certain que s’il l’avait connu.
Jean, le fabuliste de Château-Thierry qui écrivait « que le travail est un trésor ».
Aurait apprécié celui que, pendant dix-neuf temporadas.
A donné à voir Bernard Carbuccia, le laboureur d’Istres.
Et que quand le dimanche 21 juin 2026.
Avec César, Sébastien et Juan.
Bernard est sorti en triomphe des arènes du Palio.
Jean aurait été fier d’être l’un de ses costaleros…
Datos
Bernard Carbuccia «Marsella».
Nació este matador de toros, en la localidad de Marsella, el 9 de marzo 1967, de donde posteriormente tomaría su apodo, de padre corso y madre española. Al parecer la afición le vino cuando empezó a hojear los periódicos españoles que su abuelo materno, almeriense de nacimiento, conpraba a diario. A los dieciséis años viajó a Nimes y se inscribió en la escuela taurina con la única obsesión de ser torero. En 1983 se introduce en el Centre Français de Tauromachie y se viste de luces, por primera vez en la localidad de Rodilhan, pueblo cercano a Nîmes. Su primera novillada sin picadores la toreó en 1984, y después de algunas temporadas alternando en festejos menores – hubo de dar una vuelta al ruedo de la plaza gala de Bellegarde el 10 de marzo de 1985, tras estoquear un astado de Fernay, festejo en el que le acompañaron en la arena sus paisanos Thierry Durán, Juan Villanueva y Xavier Milian ; se anotó una mejor labor el 22 de julio de 1986 en Arles al cortar una oreja de una res de la divisa de Jalabert. Su presentación con los del castoreño tuvo lugar el 21 de junio de 1987, en la localidad francesa de Alès, alternando con Stéphane Fernández Meca y Philippe Delapeyre « El San Gillen ». Lidiaron novillos de la divisa francesa de François André. Solamente cuatro actuaciones con caballos suma al final de esta temporada, todas ellas en suelo francés, número que se verá aumentado hasta treinta y siete, dos de ellas en Francia y el resto en España, en la siguiente temporada, que comienza toreando con el nombre artístico de Bernard Marsella. Su apoderado, José Valverde, le había firmado todos esos contratos y su primera actuación en nuestro territorio es el 31 de enero, en la localidad barcelonesa de Hospitalet de Llobregat, vestido de blanco y oro, en novillada matinal picada en la que alterna con Manuel Díaz «Manolo » y Manolo Corona. Los ejemplares que mato pertenecen al hierro salmantino de doña Pilar Población del Castilla, cortando una oreja al segundo de su lote. Actúa principalmente en plaza de tercera categoría y portátiles, destacando sus éxitos en Añover de Tajo, Getafe, Antequera, Cullera, Azpeitia y Torrevieja, pero en su haber hay que apuntar sus paseíllos en Teruel, el 23 de abril ; en Pontevedra, el 20 de agosto, y en Valencia, el 11 de septiembre, primera plaza de primera categoría en la que lo hace. Pocos días antes ha participado en las dos importantes ferias de novilladas de Arganda del Rey y Villa del Prado, ambas en la provincia de Madrid. También debe destacarse en esta campaña su actuación en Alès con Miuras ; en el coso nimeño, el 18 de septiembre, del que sale a hombros, y su presentación en la plaza Monumental de Las Ventas, de Madrid, el 9 de octubre, en su último paseíllo de la temporada. Viste en Madrid de violeta y oro y alterna con Gonzalo González, que también debuta en Madrid, y Enrique Ponce para dar cuenta de un encierro en el que se juegan cinco novillos de la divisa de Toros de El Torero y uno, que no le corresponde, de la ganadería de La Fresneda. Su primer novillo se llama Cortesano, está herrado con el número 3 y es negro de pinta. No le fue propicia la tarde en una novillada en la que Enrique Ponce ensombreció la actuación de sus compañeros con una actuación genial. Nuestro torero mostró detalles interesantes en sus dos novillos demostrando que sabe torear, aunque en algunos momentos, por su lógica falta de experiencia, ahogara un poco a sus bureles. La cogida en la feria de Arnedo y su precipitada presentación en Madrid apagan un poco su temporada. En la siguiente, la de 1989, reduce el número de actuaciones, destacando entre ellas la presentación en Barcelona, el 9 de abril, con Pepe Manfredi y Ángel Lería de compañeros para despachar una novillada en la que se lidiaron cinco novillos de la divisa de La Castilleja y uno de la de doña María de Carmen Camacho García, que entra en el lote del segundo de los nombrados. Corta la oreja a su segundo, lo que le vale la repetición el siguiente 9 de abrl. Dos tardes torea en Madrid esta temporada, sin que en ninguna de ellas pueda destacarse su actuación. La campaña de 1990, en la que torea doce novilladas, incluidas la corrida mixta del 27 de mayo en Nimes y sus tres tardes en Barcelona, donde goza de un gran cartel, es la de su alternativa. Esta tiene lugar en la plaza de Béziers el 14 de agosto. Viste de blanco y oro y en compañía de su padrino, José Antonio Campuzano, y de Rafael de la Viña hace el paseíllo para lidiar la corrida anunciada del hierro portugués de don Joaquín Manuel Murteira Grave. José Antonio le cede la muerte del primer toro de la tarde, Vencedor, de nombre, herrado con el número 82, negro bragado de capa, de 560 kilos de peso. Su actuación fue premiada con la vuelta al ruedo en cada unos de los toros que estoqueó. Se despidió de novillero en Beaucaire (Francia) el 29 de julio, lidiando dos novillos con el hierro de don Eduardo Miura Fernández, en compañía de El San Gillen y Juan Carlos Belmonte, que lidian cada uno un ejemplar de ese hierro y otro de doña Antonia Julia de Marca. Esta es la única corrida de toros que mata esa temporada. Una sola actuación en Nîmes, el 12 de mayo, en la temporada de 1991 y otra solitaria aparición en los ruedos vestido de oro, el 15 de agosto, en Arles, en la siguiente, parecen, al menos de momento, poner punto final a su paso por el escalafón de los matadores, ya que en 1993 y 1994 no se le apunta ninguna actuación en corrida de toros.
Gestionnaire de la plaza de toros d’Istres depuis 2007.
Sources : Historia del toreo.
Patrice Quiot
