No matarás… (1)
Juan avait pour lui l’humilité de ses origines : « Mi familia era muy pobre ; viviamos en una choza, entre Puerto Real, donde nací y Medina Sidonia. Mi madre, con el trigo sobrante del campo, lo molía y hacía una pasta que comíamos mis padres y mi hermano Pepe, que murió muy joven, a los 50 años ».
Il avait pour lui le calendrier : Né le lendemain du Día de Reyes.
Il avait pour lui la modestie : « ¿Qué es el triunfo ? Parte de la vanidad humana, que a mí no me ha gustado nada ».
Juan avait pour lui la foi : « Desde niño quería haber sido misionero ; mis padres no sabían leer ni escribir, pero nos educaron muy bien. Pisé la escuela por primera vez cuando tenía 13 años ; fui a San Juan Bautista de la Salle y allí aprendí valores cristianos ».
Et comme le frère Jean de l’ami François Rabelais « Il y avait dans l’abbaye un jeune moine claustrier nommé Frère Jean des Entommeures, jeune, vaillant, gaillard, joyeux, bien habile, hardi, aventureux, résolu, haut, maigre, la gueule bien fendue, le nez avantageux, beau bâcleur de prières, beau débrideur de messes, beau décrotteur de vigiles, pour tout dire vrai sommairement, vrai moine, si jamais il en fut depuis que le monde moinant moina de moinerie. Au reste savant jusqu’aux dents en matière de bréviaire » (Gargantua/1542), Juan avait aussi pour lui « su conocida condición de gourmet ».
Ainsi, Juan aurait pu être una figura de monje, un capelan de catégorie, et si Dios hubiera querido, devenir pape.
Mais il fut torero.
Il lui arriva de toréer avec une prothèse « Aunque vino la cogida de Zafra, que me dejó cojo en 1957 ; me trató un médico en Lisboa. Tenía lesionado el ciático, me dijeron que no podía torear más. Me gasté el dinero que tenía para la prótesis, que ideamos mi amigo Rafael Vaquerizo, sevillano, y yo. Tenía unos hierros que subían por la pantorrilla y una hebilla ; me hicieron unas zapatillas con una especie de tacones para que un muelle me posibilitaba el movimiento que no podía hacer mi pie derecho. Al año siguiente toreé en El Puerto con la prótesis y el aparato se salió. Una cosa era torear en el campo y otra en la plaza con zapatillas… Toreé más de 30 novilladas picadas y en el 59 era famoso ; en Sevilla, que me ayudó mucho, corté una oreja a un toro de Carlos Núñez y nadie se enteró de que llevara el aparato ».
Il prit l’alternative à la Maestranza le 28 mars 1959 avec pour parrain Antonio Ordóñez et Manolo Vázquez de testigo devant un toro de Moreno de Guerra et confirma à Madrid l’année suivante avec les mêmes devant «Bilainito» d’Atanasio Fernández.
« Torero importante de la década de los 60/70 y sobre todo de una gran personalidad basada en su valor, verticalidad y quietud, compitió con una baraja de nombres rutilantes con los que alternó en todas las ferias del circuito: Viti, Camino, Puerta, Cordobés, Ordóñez » écrit Mundotoro.
A suivre…
Patrice Quiot
